La exposición “Soñar despierta” reunió un conjunto de obras de distintas series de trabajos. Algunas fueron iniciadas hace más de diez años, series que permanecen abiertas, como reflexiones a las que siempre vuelvo desde un nuevo lugar. Otras, más recientes, responden a inquietudes e intereses que se han manifestado con mayor fuerza en el último tiempo.
Todo convive con cierta naturalidad, aunque varían las técnicas y los materiales, probablemente porque todo surge de un espacio muy íntimo y lleno de afecto. Las imágenes, en colores tenues, como en un estado de ensoñación, parecen desmaterializarse al ser atravesadas por la luz.
El título de la muestra hace referencia a ese estado mental que induce el trabajo con las manos. Cuando la concentración está puesta en tejer, bordar o dibujar gestos repetidos—puntadas, nudos, líneas, círculos—la mente se libera y se despierta la imaginación.













